miércoles, 26 de agosto de 2015

Profecia




    En diez años los cubanos de Miami vamos a llegar a Cuba y nos van a mirar mal. 
Que digo en diez años ,en diez meses.Pero no va a ser solo el gobierno! 
No, van a ser nuestras familias. 
En diez años vamos a ser los que nos fuimos dejando todo atrás.
 Los que nunca hicimos nada pero cometimos la osadía de querer regresar a nuestro país. 
País que ABANDONAMOS. 
Porque en Cuba emigrar en busca de un futuro mejor es abandonar.
 Y  para esos que nos echaron a patadas(literalmente) y que nos recibieron con los brazos mas abiertos que nunca(también literalmente) para esos seremos un estorbo. 
Una boca mas que llenar cuando se acaben los dólares que pudimos ahorrar o quiebre el negocio que con tanta ilusión fundamos. 
Unos cuentos que ya nadie quiere oír saliendo de una boca que ya a nadie le interesa ni siquiera besar.        
 Seremos el recuerdo  constante de un mal momento, de un mal gesto, de la cobardía . 
Andaremos como ancianos con Alzheimer por calles que nos suenan de algún recuerdo, de alguna momento que probablemente nunca haya existido tal y como lo recordamos.
 Seremos ese mueble sin lugar en casa pero que nadie se atreve a vender o regalar o al menos dejar en la calle para que alguien lo recoja. 
 Nunca seremos amigos de quien nos tiro un huevo y será porque ESE no querrá recordar jamas ese momento. 
 No volveremos a hablar con quien dejamos de hacerlo simplemente por no querer explicar que el tiempo en otros lugares es un bien escaso que usamos para destruirnos lentamente viendo tele y no pensar en que coño hacemos en este país al que no pertenecemos.
 Hemos sido el exilio menos olvidadizo siendo el mas exiliado.
 El que nunca dejo de pensar en regresar. 
El único que aun baja la cabeza ante su peor enemigo con tal de no perjudicar a los de allá y aun así somos los mas humillados por los mismos a los que MANTENEMOS. 
Somos la mano mordida por el perro al que a pesar de todo acariciamos después de limpiarnos la sangre,con la herida aun abierta. 
Seremos el testimonio viviente de que "la politica no cabe en la azucarera" 
  Ojalá no sea así. Ojalá mis pensamientos sean producto de un mal momento y todos estemos en el 2025 bailando el chupi chupi cantado por Willy Chirino con coros de Silvio Rodriguez y ojalá tengamos sobre todas las cosas el derecho a elegir si ir o no ir a ese concierto.

el hijo de Guillermo Tell

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